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La Coctelera

COMO NIÑOS

Cualquier sensación o sentimiento, se define con palabras. Sabemos lo que podemos explicar

31 Octubre 2011

FETICHE


Han pasado por lo menos treinta años, pero no se me olvida la estampa de Macarena arrastrando una combinación de su madre todo el día pegada a la nariz. O las rabietas de Katy cada vez que su madre le lavaba su cojín de permanente compañía porque perdía el olor que a ella le gustaba o la impaciencia de la madre de mi hija pequeña porque soltara de una vez la gasita que tenía que llevar entre la boca y a rastras hasta que, aprovechando una ausencia mía logró que la niña la tirara a la basura a los tres años con la consiguiente trifulca cuando me enteré del suceso por boca de la niña por dejar a la madre en mal lugar.

Pueden ser ejemplos quizá un poco vistosos, llamativos, quizá excesivos, pero en absoluto raros. A lo largo de los años he conocido cientos de situaciones similares a las que cuento con muñecos, trozos de tela, bordes de cobertores… En realidad no son más que elementos que disponen para los menores de algún tipo de cualidad que lesd ofrece compensaciones en algún sentido en el que ellos se consideran sensibles o faltos y que, a través de su contacto se sienten gratificados o seguros y compensados. Sobre todo me interesa subrayar la función de compensación. Los adultos solemos interpretar con frecuencia estas manías con criterios nuestros y con menos frecuencia asumimos el respeto debido a unas personas que buscan solucionar sus propios conflictos internos asumiendo soluciones a su alcance.

Conflictos der esdta índole se dan entre pequeños y mayores con mucha frecuencia. En realidad la secuencia suele ser casi siempre la misma o parecida. Ante cualquier deficiencia los pequeños tratan de suplirla con algún elemento cercano y de forma sencilla y accesible a ellos, si bien un poco rara para los usos comunes. Y la solución también suele ser casi siempre la misma. La persona adulta ignora por completo lo que esdtá pasando y, por la vía de los hecho de manera expedfitiva resuelve la situación imponiendo al menor los usos convencionales y pasando por completo por encima de ese intento de autosolución que el menor intertaba poner en práctica. En algunos casos se trata de conflictos manifiestos y las soluciones han de imponerse con dificultad. En otros casos el resultado es el mismo, si bien las contrariedades o conflictos con los pequeños no sobrepasan el nivel de incipientes.

Lo que suele ser raro y es la propuesta que vengo a reclamar en esta ocasión es que necesitamos mirar a los menores. Fijarnos en ellos antes de actuar, salvo en los casos en que haya peligro de por medio. Nos vamos a dar cuenta en muchos momentos, que nos están hablando con sus comportamientos y que ellos mismos están intentando resolver los problemas y las dificultades que la vida les plantea, a su manera, desde sus posibilidades y con los medios que tienen a su alcance. Muchas veces las soluciones que ellos buscan son más enrevesadas o dificultosas que las quer nosotros podíamos imponerles, pero sin embargo, cuando logran encontrar el camino por ellos mismos, la solución es mucho más certera y eficaz que la que podemos ofrecerle nosotros, sencillamente porque es la suya. Nuestras soluciones impuestas tienen validez a corto plazo, pero las suyas les ofrecen seguriodad en ellos mismos y en sus posibilidades, lo que quiere decir que su valor es mayor que el de resolver una simple situación coyuntural y tiene que ver mucho más con la configuración de su personalidad y con su proyección para el futuro.

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4 comentarios · Escribe aquí tu comentario

abril-ale

abril-ale dijo

En mi casa nos enfrentamos a una situación como la que acá planteas: Tengo un sobrinito que no puede ir a la cama sin un trozo de tela asedada. Su mamá intentó por todos los medios posible quitarle esa "manía" y no lo consiguió. Actualmente tiene nueve años y sigue con el problema. Le recomendé llevarlo a un profesional y no aceptó. Al leer este artículo entiendo un poco más, hablaré con ella al respecto. Gracias por compartir.

Excelente semana. ;D

31 Octubre 2011 | 10:24 PM

Antonio Fernández López

Antonio Fernández López dijo

Seguramente se fijó la rutina más de la cuenta por el empeño de la madre de que la dejara. En esos casos, lo primero es partir del respeto para que el menor vaya gastando ese deseo o esa inseguridad o lo que quiera quew sea que a nosotros nos da lo mismo. Lo que nos tiene que importar es que eso tiene límites y que ponernos dewlante para que lo deje lo único que consigue es encallecer el deseo y alargar su idea mucho más de lo conveniente. Un abrazo

1 Noviembre 2011 | 08:45 AM

argivo

argivo dijo

Creo que falta preparación para ser padres. Por eso imponemos, porque no entendemos a los pequeños. Un gusto leerlo. Argivo

1 Noviembre 2011 | 05:39 PM

Serena

Serena dijo

All children have such behaviour in this age. Parents can try to use essay help online for solving immediatelly problems.

23 Noviembre 2011 | 01:35 PM

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Granada, España
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He sido maestro de menores de 6 años toda mi vida laboral. Aparte de mi trabajo he colaborado en revistas y periódicos con temas de Educación y con reflexiones sobre la actualidad. También he ido acumulando palabras, unas veces en forma de poemas, otras de pequeños ensayos, cuentos, novelas... que han dormido en folios o en el disco duro. En este momento que mi forma tradicional de ganarme el pan se va terminando y va llegando la jubilación es también el tiempo de retomar viejas deudas y pagar a la vida todo lo que creo que tengo pendiente. PUBLICACIONES.- - SURCO GRUESO EN EL MURO - Poesía - Librería Escuela Popular - 958296172 - EDUCACIÓN INFANTIL - Teoría y Práctica - MI AMIGO EL MIEDO - Infantil - UN RAPTO EN EUROPA - Novela - CENIZAS - Novela

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